Ronald Araújo volvió a sumar minutos oficiales tras 47 días de inactividad en la final de la Supercopa de España 2025/2026, compromiso en el que el FC Barcelona se impuso por 3-2 al Real Madrid en el Estadio King Abdullah de Yeda, Arabia Saudita. El regreso del defensor uruguayo se dio en un contexto inmejorable y de máxima exigencia: un nuevo clásico español, con un título en juego, que culminó con la consagración del conjunto blaugrana.
El zaguero nacido en Rivera había permanecido alejado de las canchas durante varias semanas por motivos vinculados a su salud mental, un proceso que fue acompañado de cerca por el club y el cuerpo técnico. Su retorno se produjo en el tramo final del encuentro, cuando el Barcelona intentaba sostener la ventaja ante la presión constante del Real Madrid en los minutos decisivos.
Araújo ingresó en lugar de Lamine Yamal, reforzando la última línea del equipo y aportando solidez defensiva en un momento clave del partido. Lejos de tratarse de una participación simbólica, el defensor respondió con seguridad y personalidad. En el breve tiempo que estuvo en cancha, ganó un duelo por bajo y realizó un despeje oportuno en una jugada comprometida, intervenciones que contribuyeron a preservar el resultado favorable.
Más allá de su aporte puntual dentro del campo de juego, el regreso de Araújo tuvo un fuerte componente emocional. Una vez finalizado el encuentro y consumada la consagración, el uruguayo se sumó a los festejos del plantel y fue levantado en andas por sus compañeros, en una clara muestra de apoyo, compañerismo y reconocimiento al proceso personal que atravesó antes de volver a la competencia.
El retorno de Araújo representa una noticia positiva tanto para el futbolista como para el Barcelona, que recupera a uno de sus referentes defensivos de cara a los próximos desafíos de la temporada.
