Escocia festejó después de 36 años. Escocia inició con una sonrisa su participación en el Mundial 2026 al derrotar por 1-0 a Haití en el Estadio de Boston, en un encuentro correspondiente a la primera jornada del Grupo C. En un partido de escaso brillo futbolístico y pocas emociones, el conjunto europeo hizo lo necesario para quedarse con tres puntos valiosos y poner fin a una espera de 36 años sin victorias en una Copa del Mundo.
El compromiso estuvo marcado por la cautela y la falta de claridad ofensiva de ambos equipos. Escocia intentó asumir el protagonismo desde el arranque, aunque le costó encontrar espacios ante una selección haitiana ordenada y dispuesta a competir de igual a igual. Sin embargo, el único tanto de la tarde llegó a partir de una acción fortuita.
A los 33 minutos, poco después de la pausa de hidratación, Ben Doak desbordó por el sector derecho y envió un centro al área chica. Che Adams estuvo cerca de abrir el marcador, pero el arquero Johny Placide respondió con una gran intervención. El rebote quedó en poder de John McGinn, cuyo remate defectuoso terminó desviándose en Jean-Ricner Bellegarde, descolocando al guardameta haitiano y convirtiéndose en el 1-0 definitivo.
En la segunda mitad
El ritmo del encuentro disminuyó aún más. Escocia optó por administrar la ventaja a través de la posesión del balón, mientras que Haití, pese a su esfuerzo y voluntad para adelantar líneas en el tramo final, careció de precisión en los últimos metros para inquietar seriamente a la defensa rival.
Con más oficio que espectáculo, el equipo escocés cumplió con el objetivo de debutar con triunfo y, beneficiado además por el empate entre Brasil y Marruecos, se instaló momentáneamente en la cima del Grupo C. Sin deslumbrar, Escocia celebró un resultado histórico que alimenta sus aspiraciones de avanzar a la siguiente fase del Mundial 2026.
Escocia festejó después de 36 años
