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Miércoles 16 de septiembre de 2026

Canobbio apagó la hazaña de Platense: Fluminense sufrió, perdió y se metió entre los cuatro mejores de América

Por 7 min de lectura Actualizado: 16 de septiembre de 2026
Canobbio apagó la hazaña de Platense: Fluminense sufrió, perdió y se metió entre los cuatro mejores de América

Canobbio apagó la hazaña de Platense: Fluminense sufrió, perdió y se metió entre los cuatro mejores de América. Por momentos pareció que Vicente López iba a presenciar una de esas noches que quedan guardadas para siempre en la historia de la Copa Libertadores. Platense remontó los dos goles de diferencia que traía del Maracaná, puso contra las cuerdas a Fluminense y llegó al entretiempo con la serie igualada.

Pero cuando el partido empezaba a tomar forma de hazaña apareció un uruguayo.

Agustín Canobbio marcó a los 56 minutos el gol que terminó clasificando a Fluminense a las semifinales, pese a la derrota 2-1 del conjunto brasileño. El 2-0 conseguido en Río de Janeiro terminó pesando y dejó el global 3-2 para el Flu.

La noche tuvo además otro protagonista oriental: Martín Barrios fue titular en el mediocampo de Platense, dentro de un equipo que estuvo muy cerca de protagonizar una remontada histórica.

Platense salió a jugar como si el 0-2 no existiera

Había poco margen para especular.

Platense necesitaba remontar el 2-0 sufrido en el Maracaná y salió a buscarlo desde el comienzo. El equipo de Martín Palermo instaló el partido durante buena parte del primer tiempo en territorio brasileño, disputó cada pelota con intensidad y encontró especialmente por los costados una vía para incomodar al Flu.

Fluminense, en cambio, nunca consiguió sentirse cómodo.

La diferencia de jerarquía que podía suponerse en la previa desapareció en cuanto comenzó a rodar la pelota. Platense fue agresivo y a los 24 minutos ya había exigido a Fábio con un cabezazo de Ignacio Vázquez luego de un centro del uruguayo Martín Barrios.

Era una advertencia.

A los 29 minutos, Guido Mainero encontró finalmente el premio. La acción tuvo rebotes dentro del área, pero terminó con el atacante definiendo para establecer el 1-0 y encender definitivamente Vicente López.

La serie estaba 2-1 y Platense fue por más.

Sepúlveda puso la serie en tablas y desató la ilusión

Cuando el primer tiempo parecía agotarse llegó el segundo golpe.

A los 45+2, Mainero puso el centro y Bruno Sepúlveda apareció de cabeza para marcar el 2-0. De aquel 0-2 de la ida ya no quedaba nada: después de 45 minutos en Argentina, la eliminatoria estaba igualada 2-2.

La imagen del descanso era contundente.

Platense había conseguido llevar a Fluminense exactamente al partido que necesitaba. Los brasileños no habían logrado imponer su juego y CONMEBOL destacó que terminaron esa primera mitad sin remates al arco.

Había partido. Y había una hazaña al alcance de la mano. Pero faltaba Canobbio.

El golpe uruguayo que cambió toda la noche

Fluminense regresó del vestuario obligado a reaccionar y le alcanzó con una transición para cambiar nuevamente el rumbo de la serie.

A los 56 minutos, el equipo brasileño recuperó terreno rápidamente. Hulk condujo el contraataque y encontró a Agustín Canobbio entrando por izquierda. El uruguayo se metió en el área, acomodó la jugada y definió cruzado para el 2-1.

Fue un gol que valió muchísimo más que un descuento.

Platense seguía ganando el partido, pero ahora necesitaba nuevamente dos goles para quedarse con la eliminatoria.

Y el autor no podía resultar más significativo desde este lado del mapa.

Canobbio, nacido en Montevideo y con pasado en Fénix y Peñarol, fue titular por el sector izquierdo del ataque de Fluminense y terminó convirtiendo el gol que depositó al conjunto carioca entre los cuatro mejores de América.

El fútbol tiene esas pequeñas ironías: cuando Fluminense más sufría y cuando el estadio empezaba a creer realmente en la remontada, apareció un uruguayo para enfriar la noche.

Martín Barrios, del otro lado de la historia

Canobbio no fue la única presencia celeste dentro del campo.

Martín Barrios fue titular en Platense, ocupando un lugar importante en la zona media. El volante uruguayo de 27 años participó activamente en varias pelotas quietas y centros que terminaron generando peligro sobre el arco de Fábio.

Además de aquella ocasión de Vázquez en el primer tiempo, a los 63 minutos Barrios volvió a poner una pelota peligrosa al área para Mateo Mendía, cuyo cabezazo terminó afuera.

Su partido terminó representando bastante bien la noche de Platense: intensidad, insistencia y sensación de haber estado realmente cerca.

En el plantel argentino también estaba otro uruguayo de peso como Nicolás “Diente” López, incorporado por Platense en julio tras su salida de Nacional, aunque no tuvo participación en cancha en esta revancha.

Fábio apareció cuando Fluminense más lo necesitaba

El gol de Canobbio modificó el escenario, pero no terminó con Platense.

El local volvió a cargar en los minutos finales y obligó a Fluminense a defender cada pelota como si fuera la última.

Y ahí apareció otra figura decisiva: Fábio.

A los 81 minutos, el experimentado arquero respondió prácticamente sobre la línea frente a los intentos consecutivos de Ignacio Vázquez y Mateo Mendía. Fueron dos intervenciones fundamentales cuando Platense volvía a cercar el área brasileña.

Incluso sobre el cierre, el Calamar acumuló córners y mantuvo la pelota cerca del arco visitante.

No alcanzó. El pitazo final confirmó una situación bastante particular: Platense ganó el partido y Fluminense ganó la serie.

2-1 en Vicente López.
3-2 para los brasileños en el global.

Fluminense sufrió mucho más de lo esperado

La clasificación no debería esconder lo ocurrido durante buena parte del encuentro.

Fluminense llegó con dos goles de ventaja, experiencia internacional de sobra y futbolistas como Thiago Silva, Ganso, Hulk y Canobbio. Sin embargo, durante el primer tiempo fue claramente superado por un Platense que entendió mejor la clase de partido que estaba jugando.

El Flu recién pudo respirar después del gol uruguayo.

Desde entonces encontró más espacios para correr, Hulk comenzó a intervenir con mayor frecuencia y Canobbio siguió siendo una salida permanente por izquierda. Incluso a los 78′ el propio uruguayo envió un centro que terminó con una oportunidad muy clara de Hulk.

Canobbio permaneció en cancha hasta el tiempo adicional y salió con la clasificación prácticamente consumada.

Una despedida caliente en Vicente López

La tensión tampoco terminó con el partido.

Tras el pitazo final se produjeron incidentes entre integrantes de ambos equipos, y posteriormente hinchas de Platense ingresaron al terreno de juego. También hubo enfrentamientos en la zona de las tribunas y debió intervenir la seguridad.

Un cierre lamentable después de una eliminatoria que ya había tenido suficientes argumentos futbolísticos.

Canobbio, decisivo cuando la pelota quemaba

Platense terminó eliminado, aunque difícilmente pueda decirse que se fue de la Libertadores sin dejar una última demostración de competitividad.

Durante 45 minutos tuvo a Fluminense contra las cuerdas. Remontó un 0-2, igualó la serie y convirtió Vicente López en una caldera.

Pero en la Copa muchas veces no alcanza solamente con acercarse a la hazaña.

Fluminense necesitó una sola transición para recuperar el control de la eliminatoria. Hulk levantó la cabeza, Canobbio atacó el espacio y el uruguayo hizo el resto.

El Flu perdió el partido, pero sigue vivo y espera en semifinales al ganador de la serie entre Palmeiras y Liga de Quito.

Y en una noche con dos orientales defendiendo camisetas distintas, el fútbol volvió a dejar su sello particular: Barrios empujó a Platense hacia la remontada; Canobbio fue quien terminó poniéndole freno.

Para Fluminense, fue el gol de una clasificación.

Canobbio apagó la hazaña de Platense: Fluminense sufrió, perdió y se metió entre los cuatro mejores de América

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