Torque rozó la hazaña y Sudamérica ya tiene final: Boca y Mineiro van por la gloria en Barranquilla
Copa Sudamericana: Torque rozó la hazaña y Boca jugará la final con Mineiro. Montevideo City Torque se despidió de la Copa Sudamericana como pocas veces puede despedirse un equipo eliminado: ganando, dominando y dejando al rival mirando el reloj hasta el último segundo. El Ciudadano derrotó 2-0 a Atlético Mineiro en un Centenario pasado por agua, remató 31 veces contra apenas cuatro del conjunto brasileño y quedó a un solo gol de llevar a penales una semifinal que había comenzado con un durísimo 0-3 en Belo Horizonte. Kevin Silva a los 89 minutos y Gary Kagelmacher a los 90+3′ encendieron una ilusión que estuvo viva hasta la última pelota. No alcanzó para llegar a la final, pero sí para cerrar una campaña histórica del fútbol uruguayo. Mineiro sobrevivió, avanzó 3-2 en el global y será rival de Boca Juniors en Barranquilla.
Y si faltaba una cuota celeste en la otra semifinal, también la hubo. Miguel Merentiel marcó para Boca Juniors y José Luis “Pumita” Rodríguez convirtió para Vasco da Gama en el 3-1 del Xeneize en pleno Maracaná. Boca necesitaba remontar el 0-1 sufrido en La Bombonera y lo hizo con personalidad: Lautaro Di Lollo abrió el camino, Merentiel puso el segundo y Leandro Paredes, a dos minutos del final, convirtió el gol que evitó los penales y mandó al equipo argentino a su tercera final de Copa Sudamericana.
La semana dejó solamente dos partidos, pero difícilmente pudiera haber entregado más tensión. Se marcaron seis goles en las dos revanchas y ambas semifinales terminaron exactamente 3-2 en el marcador global. Boca debió dar vuelta su serie como visitante. Atlético Mineiro, por el contrario, tuvo que aferrarse desesperadamente a la enorme ventaja conseguida en Brasil.
El resultado es una final con historia, peso continental y cuentas pendientes.
Boca Juniors y Atlético Mineiro jugarán por la Copa Sudamericana 2026 el sábado 21 de noviembre en el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia, a partido único. CONMEBOL ya confirmó fecha, sede y protagonistas; al momento de esta publicación, el horario definitivo del encuentro todavía no fue oficializado por el organismo.
Pero antes de mirar hacia Colombia, vale detenerse en todo lo que dejó una semana de semifinales que tuvo fútbol uruguayo, remontadas, un Maracaná silenciado, un Centenario empujando bajo la lluvia y dos clasificados que llegaron a la misma cifra global recorriendo caminos completamente diferentes.
City Torque quedó afuera, pero hizo que Mineiro terminara pidiendo la hora
Había una verdad incómoda antes de comenzar el partido del miércoles. Montevideo City Torque necesitaba protagonizar una hazaña.
El 3-0 conseguido por Atlético Mineiro en Belo Horizonte había colocado al equipo brasileño en una posición casi ideal. Al Ciudadano no le servía simplemente jugar bien. Necesitaba ganar por tres para alcanzar los penales o por cuatro para clasificarse directamente.
Y no había antecedentes favorables: ningún equipo uruguayo había conseguido revertir un 0-3 en una eliminatoria de torneos organizados por CONMEBOL.
Torque salió a buscarlo de todos modos. No especuló, ni esperó.
No jugó pensando únicamente en retirarse dignamente de la competencia.
Fue por la clasificación.
Y los números explican mejor que cualquier adjetivo lo que sucedió en el Centenario: 31 remates de Montevideo City Torque contra apenas cuatro de Atlético Mineiro.
Una diferencia gigantesca para una semifinal continental.
Delfim empezó a construir la clasificación brasileña
El problema para Torque tuvo nombre y apellido: Gabriel Delfim.
El arquero de Atlético Mineiro volvió a ser fundamental, como ya lo había sido durante la campaña del Galo.
A los 11 minutos, una pelota desviada por Salomón Rodríguez terminó en Esteban Obregón. El argentino sacó un remate con destino de gol y Delfim respondió con una intervención extraordinaria. Poco después volvió a aparecer ante Facundo Silvera.
Franco Pizzichillo probó desde media distancia. Gonzalo Montes también.
El Ciudadano llegaba. Mineiro resistía.
Y Delfim sostenía una ventaja que comenzaba a valer cada vez más.
CONMEBOL registró 15 remates de City Torque solamente durante el primer tiempo, cuatro de ellos al arco. Fue la cifra más alta del equipo uruguayo en una primera mitad desde que compite internacionalmente. Su registro anterior era de ocho disparos.
El dato permite entender la sensación que dejó el partido. Torque no esperaba que el milagro apareciera. Lo estaba buscando.
Mineiro tuvo una y casi terminó la historia
El fútbol tiene esas contradicciones. Mientras Torque acumulaba situaciones, Atlético Mineiro prácticamente no atacaba.
Pero cuando consiguió hacerlo, estuvo muy cerca de liquidar definitivamente la eliminatoria.
En el comienzo del segundo tiempo, una buena combinación brasileña terminó con Reinier sacando un remate que se estrelló contra el travesaño de Franco Torgnascioli.
El 0-1 habría obligado a Torque a marcar cuatro goles solamente para alcanzar los penales.
No entró. Y el partido siguió vivo.
Marcelo Méndez comenzó entonces a modificar piezas. Nahuel Da Silva y Luka Andrade aportaron piernas frescas. Más adelante llegarían Ezequiel Busquets, Juan Quintana y Sebastián Cáceres.
City siguió cargando el área. Mineiro empezó a pensar cada vez menos en atacar y cada vez más en que el reloj avanzara.
Alan Franco vio la roja y el Centenario volvió a creer
A los 75 minutos aproximadamente llegó otro momento decisivo.
Alan Franco recibió su segunda tarjeta amarilla y Atlético Mineiro quedó con diez jugadores.
Además de dejar a su equipo en inferioridad numérica para el cierre más complicado de la eliminatoria, el ecuatoriano quedó suspendido y no podrá disputar la final frente a Boca en Barranquilla.
Ahí el partido tomó definitivamente la forma de un asedio.
Torque atacaba. Mineiro despejaba. La lluvia seguía cayendo. Los minutos también.
Y ese fue el gran enemigo del Ciudadano.
Porque el gol que podía haber transformado completamente la eliminatoria se hizo esperar demasiado.
Kevin Silva abrió una puerta cuando parecía demasiado tarde
Minuto 89. Centro al área.
La defensa brasileña no consiguió resolver.
Juan Quintana mantuvo viva la pelota y Kevin Silva apareció prácticamente sobre la línea para marcar el 1-0.
Recién ahí el global pasó a ser 3-1.
Quedaba muy poco. Pero el Centenario entendió inmediatamente la situación.
Dos goles más llevaban la semifinal a los penales. Y Torque fue con todo.
Sin cálculo y sin posiciones.
Sin pensar demasiado en lo que podía quedar atrás.
Había que meter la pelota dentro del área y esperar otra oportunidad. Llegó.
Kagelmacher puso al Centenario de pie
En el tercer minuto de descuento, Gonzalo Montes ejecutó un tiro de esquina.
Gary Kagelmacher, capitán, zaguero y uno de los jugadores de mayor experiencia del plantel, atacó la pelota por arriba.
Ganó. Cabeceó. Gol. 2-0.
El global quedaba 3-2.
Faltaba uno. Solamente uno.
El reloj marcaba 92 minutos y 56 segundos cuando entró el cabezazo de Kagelmacher. Según CONMEBOL, fue el gol más tardío convertido por Montevideo City Torque en su historia dentro de las competiciones continentales.
Durante unos instantes todo pareció posible.
Lo que durante más de 80 minutos había sido una remontada muy lejana se convirtió repentinamente en una pelota.
Un córner. Un rebote. Una falta.
Cualquier cosa. Pero no hubo tiempo.
Atlético Mineiro consiguió consumir los segundos restantes y escuchó el pitazo final como quien escucha una liberación.
Torque ganó 2-0. Mineiro ganó la serie 3-2.
La estadística que resume todo: 31 contra 4
Hay partidos en los que los números engañan.
Este no parece uno de ellos.
Montevideo City Torque terminó con 31 remates.
Atlético Mineiro, con cuatro.
La estadística no modificó quién se clasificó, porque una serie se juega durante 180 minutos y el 3-0 de Belo Horizonte terminó siendo determinante.
Pero sí ayuda a explicar por qué el conjunto brasileño terminó sufriendo una semifinal que, después de la ida, parecía prácticamente definida.
Gabriel Delfim volvió a ser decisivo. La defensa resistió.
Torque no consiguió transformar su dominio en goles hasta el minuto 89.
Y en estas instancias, la efectividad suele pesar tanto como el fútbol.
Torque se va dejando números que ya forman parte de su historia
La eliminación no borra la dimensión de la campaña.
Montevideo City Torque disputó por primera vez una semifinal internacional y terminó su recorrido dejando varias cifras de enorme valor.
El club llegó a 20 goles en esta Copa Sudamericana 2026, su mayor cantidad en una misma edición de cualquier competencia CONMEBOL.
Además, continúa sin saber lo que significa perder como local internacionalmente.
Después del partido frente a Mineiro, Torque acumula 12 encuentros como local en competiciones CONMEBOL con ocho victorias y cuatro empates. Once de esos partidos fueron por Copa Sudamericana.
El registro le permitió igualar a Atlético Goianiense como el equipo con más partidos como local en la historia de la Sudamericana sin haber perdido.
No es un detalle menor para un club que todavía está escribiendo sus primeras páginas internacionales.
Salomón Rodríguez termina entre los grandes nombres de la Copa
Aunque no pudo convertir en la semifinal contra Mineiro, Salomón Rodríguez llegó al cierre de la participación de Torque con siete goles y como máximo artillero de la edición.
Su aporte fue determinante durante toda la campaña y particularmente en aquella remontada frente a Cienciano, cuando Torque llegó al Centenario después de perder 2-0 en Perú y terminó ganando 3-0 para avanzar.
Esta vez volvió a enfrentar un 0-3.
Estuvo cerca. Mucho más cerca de lo que probablemente indicaban los pronósticos después de la ida.
Obregón, Montes y otros números que explican el funcionamiento
CONMEBOL dejó además algunas estadísticas particulares de la campaña y del encuentro que permiten apreciar el rendimiento individual dentro del equipo de Marcelo Méndez.
Esteban Obregón ganó 87 de los 174 duelos que disputó durante esta Sudamericana, la cifra más alta de cualquier futbolista en la edición 2026 hasta esta instancia.
Por su parte, Gonzalo Montes completó 82 de los 89 pases que intentó frente a Atlético Mineiro: 92% de precisión, su mejor registro del torneo en un partido con al menos 50 pases.
Torque construyó su campaña con fútbol, pero también con una identidad bastante definida: intensidad, presión, capacidad para recuperar, mucha participación de los mediocampistas y una voluntad ofensiva que quedó particularmente expuesta en el último partido.
No llegó a Barranquilla. Pero tampoco salió de la Copa en silencio.
Boca hizo en el Maracaná lo que no pudo hacer en La Bombonera
Un día antes, la Sudamericana había entregado otra semifinal extraordinaria.
Boca Juniors llegaba a Río de Janeiro en una situación incómoda.
Vasco da Gama había ganado 1-0 en La Bombonera y llegaba al Maracaná con ventaja.
El escenario tenía todo para alimentar una noche brasileña.
Terminó siendo exactamente lo contrario.
Boca salió a jugar como un equipo que había entendido perfectamente lo que exigía el partido.
Y demoró poco más de tres minutos en igualar la serie.
Di Lollo cambió la semifinal a los cuatro minutos
Lautaro Blanco levantó un centro preciso y Lautaro Di Lollo ganó en las alturas para marcar el 1-0.
Boca había tardado apenas 3 minutos y 18 segundos en borrar la ventaja conseguida por Vasco en Buenos Aires.
El gol modificó todo. El público brasileño empezó a inquietarse.
Vasco debía decidir si seguir administrando o atacar. Boca encontró espacios.
Y cuando el Xeneize consigue que un partido eliminatorio ingrese en ese terreno emocional, suele sentirse bastante cómodo.
Merentiel también puso la bandera uruguaya en las semifinales
A los 33 minutos apareció Miguel Merentiel.
Sebastián Villa encontró el espacio y asistió al delantero uruguayo, que resolvió para colocar el 2-0.
Con ese gol, Boca pasó a ganar también el global.
Para Merentiel significó su cuarto tanto en esta Copa Sudamericana y el séptimo en 37 encuentros disputados con Boca en competiciones CONMEBOL. Es la mejor producción de un futbolista xeneize en una misma edición continental desde los cinco goles que Edinson Cavani convirtió en la Sudamericana 2024.
Dos uruguayos. Dos delanteros. Dos etapas diferentes de Boca.
Pero nuevamente presencia celeste en una campaña continental del club argentino.
Vasco tuvo la pelota; Boca tuvo las situaciones
El segundo tiempo cambió.
Vasco adelantó líneas y Boca comenzó a defender más cerca de su propia área.
Los números muestran claramente ese desarrollo.
El conjunto brasileño terminó con 63% de posesión contra 37% de Boca, realizó 560 pases frente a 339 y registró 31 toques dentro del área rival contra solamente 12 del equipo argentino.
Pero la posesión no se transformó en peligro equivalente.
Vasco remató 12 veces y apenas dos tiros fueron al arco.
Boca ejecutó siete disparos y tres encontraron portería.
Más importante todavía: las únicas dos grandes ocasiones del encuentro fueron de Boca.
Los goles esperados reflejaron algo curioso: 0,59 para Vasco y 0,55 para Boca.
Una diferencia mínima en producción teórica.
Una diferencia enorme en ejecución real.
El Pumita Rodríguez revivió la semifinal
A los 66 minutos volvió a aparecer Uruguay.
Un rebote quedó disponible cerca de la puerta del área y José Luis “Pumita” Rodríguez conectó un derechazo potente, cruzado y bajo.
Gol de Vasco. 1-2. Global 2-2.
Penales. Al menos en ese momento.
El lateral uruguayo pasó además a participar directamente en cuatro de los últimos siete goles de Vasco en esta Sudamericana: un gol y tres asistencias.
El Maracaná despertó. Boca retrocedió.
Y durante más de 20 minutos la definición desde los once pasos comenzó a parecer inevitable.
Paredes apareció cuando la pelota quemaba
Rodolfo Arruabarrena había enviado a Leandro Paredes a la cancha durante el segundo tiempo.
Y su ingreso modificó el manejo de Boca.
CONMEBOL registró que el mediocampista completó 15 de los 16 pases que intentó. Además, desde su ingreso, Boca elevó su cuota de posesión en comparación con los primeros minutos del complemento.
Pero todavía faltaba lo más importante.
Minuto 88. Paredes recibió con espacio. Le pegó.
Léo Jardim no consiguió controlar.
3-1. Gol. Final. No hubo penales.
Boca había dado vuelta una eliminatoria en Brasil.
Una victoria que Boca no conseguía desde hacía mucho
El triunfo tuvo además un componente histórico.
Boca llegó al Maracaná después de acumular 11 encuentros consecutivos sin ganar en territorio brasileño por competiciones oficiales. Esa racha terminó justamente en una semifinal en la que estaba obligado a remontar.
CONMEBOL agregó otra referencia: fue solamente la segunda ocasión en la que Boca logró dar vuelta una eliminatoria disputando la revancha en Brasil.
La anterior había sido en la Libertadores 2003 frente a Paysandú.
También había perdido 1-0 como local.
También viajó a Brasil obligado a remontar.
Ganó 4-2. Y aquel año terminó siendo campeón de América.
Hay clubes a los que determinados antecedentes les pesan.
A Boca suelen estimularlo.
Los números de Vasco 1-3 Boca
El resultado fue contundente, pero las estadísticas describen un partido bastante más complejo de lo que podría sugerir el marcador.
| Estadística | Vasco da Gama | Boca Juniors |
|---|---|---|
| Posesión | 63% | 37% |
| Remates | 12 | 7 |
| Remates al arco | 2 | 3 |
| Goles esperados (xG) | 0,59 | 0,55 |
| Grandes ocasiones | 0 | 2 |
| Córners | 5 | 5 |
| Pases | 560 | 339 |
| Pases completados | 474 | 259 |
| Toques en área rival | 31 | 12 |
| Intercepciones | 8 | 12 |
| Despejes | 9 | 32 |
Boca necesitó defender. Y defendió mucho.
Los 32 despejes ilustran perfectamente el segundo tiempo del equipo argentino. Pero cuando tuvo oportunidades claras, convirtió. Vasco acumuló mayor volumen sin conseguir la misma profundidad.
Todos los resultados de las semifinales
| Partido | Resultado | Global |
|---|---|---|
| Boca Juniors – Vasco da Gama, ida | 0-1 | 0-1 |
| Vasco da Gama – Boca Juniors, vuelta | 1-3 | 2-3 Boca |
| Atlético Mineiro – Montevideo City Torque, ida | 3-0 | 3-0 |
| Montevideo City Torque – Atlético Mineiro, vuelta | 2-0 | 3-2 Mineiro |
La coincidencia resulta llamativa.
Los dos finalistas avanzaron exactamente por 3-2.
Pero llegaron por caminos opuestos.
Boca perdió primero y tuvo que ir a buscar la clasificación afuera.
Mineiro goleó primero y terminó resistiendo desesperadamente afuera.
Boca cerró su semifinal atacando.
Mineiro terminó defendiéndose.
Ambos estarán en Barranquilla.
La semana en números
Las dos revanchas dejaron seis goles, tres convertidos por equipos locales y tres por visitantes.
Hubo una victoria local Mvd City Torque 2-0 Mineiro y una visitante Boca 3-1 Vasco
Entre ambas semifinales completas se marcaron nueve tantos: cinco en Boca–Vasco y cuatro en Mineiro–Torque.
Y las dos llaves terminaron con idéntico global de 3-2.
Pero hay otro dato simbólico para el fútbol uruguayo: tres de los seis goles anotados esta semana tuvieron autoría celeste.
Miguel Merentiel convirtió para Boca.
José Luis Rodríguez lo hizo para Vasco.
Gary Kagelmacher marcó para Torque.
Kevin Silva, argentino, completó el otro tanto del equipo uruguayo.
En una semana en la que Uruguay perdió a su último representante continental, los futbolistas del país siguieron teniendo protagonismo.
Boca vuelve a la final después de 21 años
Boca disputará su tercera final de Copa Sudamericana.
Jugó las anteriores en 2004 y 2005. Ganó las dos.
Ahora vuelve a la definición 21 años después de aquella segunda consagración.
Un nuevo título tendría además una consecuencia histórica.
Boca integra actualmente el grupo de clubes que conquistaron dos veces la Copa Sudamericana. Si gana en Barranquilla, se convertirá en el primer tricampeón de la historia del torneo.
Para un club acostumbrado a medir su historia en títulos internacionales, no es un detalle.
Atlético Mineiro quiere sacarse una espina enorme
Del otro lado estará un equipo que llega con una sensación completamente diferente.
Atlético Mineiro todavía nunca ganó la Copa Sudamericana.
Y viene de perder precisamente la final anterior.
En 2025 alcanzó el partido decisivo y cayó frente a Lanús.
Ahora tendrá revancha apenas un año después.
Además, Mineiro viene construyendo una secuencia continental notable: jugó la final de la Copa Libertadores 2024, la final de la Sudamericana 2025 y estará nuevamente en una definición continental en 2026.
Tres años. Tres finales CONMEBOL consecutivas.
CONMEBOL también confirmó que es el primer equipo brasileño que alcanza dos finales consecutivas de Copa Sudamericana.
La deuda está clara. Llegar dejó de ser suficiente.
Mineiro necesita ganar una.
Boca y Mineiro: una historia continental bastante más pareja de lo que parece
La final de Barranquilla será el primer partido entre ambos en la historia de la Copa Sudamericana.
Pero no será, ni cerca, su primer cruce continental.
Boca Juniors y Atlético Mineiro disputaron ocho partidos oficiales CONMEBOL antes de esta final.
El balance favorece al conjunto argentino: tres triunfos de Boca, uno de Mineiro y cuatro empates.
Se cruzaron en Libertadores 1978.
En la Copa de Oro 1993.
En la Copa Mercosur 2000.
Y nuevamente en la Libertadores 2021.
Si se observan las series completas, están iguales.
Dos clasificaciones para Boca y dos para Mineiro.
Barranquilla desempatará esa historia.
Ya jugaron una final continental
Hay un antecedente todavía más interesante.
Boca y Atlético Mineiro ya definieron un título entre sí.
Fue en la Copa de Oro 1993.
El partido de ida terminó 0-0 en Brasil.
La revancha se jugó en La Bombonera y Boca ganó 1-0 gracias a un gol de Carlos Mac Allister.
Treinta y tres años después, volverán a enfrentarse con una copa sobre la mesa.
Esta vez no habrá ida. Ni revancha. Noventa minutos.
Y, si fueran necesarios, alargue y penales.
¿Cuándo se juega la final de la Copa Sudamericana 2026?
La definición está confirmada para el sábado 21 de noviembre de 2026.
Será a partido único.
El escenario será el Estadio Metropolitano Roberto Meléndez de Barranquilla, Colombia.
El horario oficial todavía no había sido comunicado por CONMEBOL al cierre de esta nota, pese a que algunos medios colombianos comenzaron a publicar horarios tentativos. Por ese motivo, hasta una confirmación oficial conviene mantener únicamente fecha y sede como información definitiva.
Final: Boca Juniors vs. Atlético Mineiro.
Fecha: sábado 21 de noviembre de 2026.
Estadio: Metropolitano Roberto Meléndez.
Ciudad: Barranquilla, Colombia.
Formato: partido único.
Una final de dos gigantes después de una semifinal que reivindicó a Torque
La Copa Sudamericana ya tiene el partido que definirá al campeón.
Boca llega después de hacer algo muy Boca: perder en La Bombonera, viajar a Brasil con la obligación de remontar y encontrar en el Maracaná una noche copera.
Atlético Mineiro llega de otra manera.
Construyó la clasificación con una actuación contundente en Belo Horizonte y estuvo a segundos de desperdiciar casi toda aquella ventaja en Montevideo.
Uno llega fortalecido por una remontada.
El otro, aliviado por haber resistido otra.
Y en el medio quedó Montevideo City Torque.
El representante uruguayo no estará en Barranquilla.
Pero hizo suficiente para que su participación no quede registrada simplemente como una semifinal perdida.
Llegó por primera vez entre los cuatro mejores de una competencia internacional.
Marcó 20 goles. Tuvo al máximo goleador del torneo hasta esta instancia.
Extendió a 12 partidos su invicto internacional como local.
Remontó un 0-2 ante Cienciano.
Y cuando recibió un 3-0 de Atlético Mineiro que parecía definitivo, volvió al Centenario, atacó 31 veces, ganó 2-0 y terminó a una pelota de los penales.
No alcanzó.
En el fútbol de eliminación directa eso es lo único que finalmente determina quién sigue y quién vuelve a casa.
Pero existen derrotas que marcan un límite.
Y otras que muestran cuánto se avanzó.
La de Torque pertenece bastante más a la segunda categoría.
Ahora la Copa seguirá sin equipos uruguayos.
El 21 de noviembre, Boca Juniors y Atlético Mineiro entrarán al Metropolitano de Barranquilla con historias diferentes y exactamente el mismo objetivo.
Boca buscará convertirse en el primer tricampeón de la Sudamericana.
Mineiro intentará ganar por primera vez un torneo cuya final se le escapó hace solamente un año.
Argentina contra Brasil.
Dos pesos pesados. Una sola noche. Una copa.
Y detrás, una semana de semifinales que dejó al fútbol uruguayo afuera de la definición, sí, pero bastante lejos de pasar inadvertido.
Copa Sudamericana: Torque rozó la hazaña y Boca jugará la final con Mineiro

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