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Viernes 23 de octubre de 2026

Muslera hizo historia en el Maracaná: tres penales atajados, lágrimas uruguayas y una final que se jugará en Montevideo

Por 15 min de lectura Actualizado: 23 de octubre de 2026
Muslera hizo historia en el Maracaná: tres penales atajados, lágrimas uruguayas y una final que se jugará en Montevideo

Muslera hizo historia: Estudiantes y Palmeiras finalistas de Libertadores 2026. La Copa Libertadores 2026 tendrá una final con protagonismo uruguayo, aunque no de la manera que muchos imaginaban. Fernando Muslera se convirtió en el gran héroe de Estudiantes de La Plata al atajar tres penales frente a Flamengo en pleno Maracaná, eliminando al campeón defensor y dejando afuera a Giorgian De Arrascaeta y sus compatriotas del conjunto brasileño.

Un día antes, Joaquín Piquerez había convertido uno de los penales de Palmeiras, que eliminó a Fluminense, donde fue titular Agustín Canobbio. La final será el 28 de noviembre en el Estadio Centenario: Palmeiras contra Estudiantes, con un arquero uruguayo como protagonista de la definición continental.

La semana tuvo apenas dos partidos, pero concentró buena parte de lo que hace diferente a la Copa Libertadores. Ninguno de los dos encuentros de vuelta pudo resolverse en los 90 minutos. Las dos semifinales terminaron en definiciones desde el punto penal y dos arqueros se llevaron buena parte de los aplausos: Carlos Miguel en São Paulo y Fernando Muslera en Río de Janeiro.

Palmeiras perdió 1-0 como local ante Fluminense, pero aprovechó el 2-1 conseguido en la ida y terminó clasificándose por penales. Estudiantes, por su parte, consiguió sostener otro empate sin goles frente a Flamengo y completó su clasificación en una tanda en la que Muslera fue directamente determinante.

Para el fútbol uruguayo quedaron sensaciones encontradas. La alegría del golero que buscará levantar el trofeo en el Centenario, la clasificación de Piquerez con Palmeiras y la eliminación de Canobbio, De Arrascaeta y otros representantes celestes. También hubo presencia uruguaya en el arbitraje de las dos semifinales, aunque ninguno de los cuatro equipos estuvo dirigido por un entrenador de nuestro país.

El dato que mejor resume lo ocurrido es contundente: cuatro partidos de semifinales, apenas cuatro goles durante los 90 minutos de cada encuentro y dos clasificaciones resueltas por penales. Nada que ver con aquellas series repletas de goles. Esta vez dominaron la tensión, los planteamientos defensivos, los pequeños detalles y los arqueros.

Y por encima de todos apareció uno que en Uruguay conocemos desde hace muchísimos años: Fernando Muslera.

Muslera, una noche que puede quedar entre las más grandes de su carrera

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La extraordinaria atajada de Fernando Muslera ante Flamengo que dejó vivo a Estudiantes: mirá el video

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Hay actuaciones que se explican con estadísticas. Otras necesitan contexto. Lo que hizo Fernando Muslera en el Maracaná reúne las dos cosas.

A sus 40 años, el arquero uruguayo volvió a colocarse en el centro de una definición internacional. No fue en un Mundial con la selección ni en una noche europea con Galatasaray. Fue defendiendo a Estudiantes de La Plata, en la cancha de uno de los clubes más poderosos de Sudamérica y frente al campeón vigente de la Libertadores.

La ida, disputada el jueves 15 de octubre en La Plata, había terminado 0-0. No había ventaja para nadie. Estudiantes llegaba a Río obligado a convivir con el empuje del Flamengo, el ambiente del Maracaná y un plantel que tenía nombres como Pedro, Lucas Paquetá, Bruno Henrique y Giorgian De Arrascaeta.

El partido de vuelta también terminó sin goles. Y entonces llegó el momento de Muslera.

El uruguayo detuvo las ejecuciones de Jorginho, Lucas Paquetá y Bruno Henrique. Tres penales atajados en una misma definición. Estudiantes ganó la tanda 3-2 y dejó afuera a Flamengo.

No fue solamente una buena actuación. Fue la diferencia entre disputar una final continental y regresar a casa.

El Cacique Medina también puso su firma en la clasificación

La noche tuvo otro protagonista uruguayo fundamental: Alexander “Cacique” Medina, entrenador de Estudiantes de La Plata. El técnico consiguió que su equipo resistiera durante prácticamente todo el segundo tiempo con diez futbolistas y luego se impusiera en los penales. Es, por lo tanto, la primera gran final de Libertadores que disputará al frente del conjunto platense.

El logro de Medina también merece una lectura táctica. Frente a un rival con mayor presupuesto, abundancia de alternativas ofensivas y la ventaja de jugar como local, Estudiantes eligió competir desde el orden, la concentración y el sacrificio colectivo.

Y cuando el partido obligó a modificar el plan, el entrenador uruguayo consiguió mantenerlo en pie.

No fue una clasificación construida con brillo ofensivo. Fue una de esas victorias coperas que se ganan defendiendo cada metro como si fuera el último.

La expulsión que cambió completamente el partido

Estudiantes había realizado una primera mitad competitiva. Marcos Rojo dispuso de una oportunidad muy clara dentro del área, pero Agustín Rossi respondió con una intervención decisiva. Baltasar Rodríguez también probó desde afuera y volvió a exigir al arquero de Flamengo.

El conjunto brasileño tenía mayor posesión, pero no conseguía traducir ese dominio en situaciones claras.

Todo cambió a los cuatro minutos del complemento. Baltasar Rodríguez recibió su segunda tarjeta amarilla por una falta sobre Samuel Lino y dejó a Estudiantes con diez.

Quedaban más de 40 minutos. El Maracaná empujaba. Y Flamengo tenía superioridad numérica.

Para el equipo de Medina, el partido pasó a ser una cuestión de resistencia.

Flamengo tuvo la pelota, pero no encontró el gol

El equipo de Leonardo Jardim aumentó su posesión, adelantó sus líneas y empezó a acumular jugadores cerca del área visitante.

Pero nunca consiguió romper definitivamente el bloque defensivo de Estudiantes.

La acción más peligrosa del segundo tiempo llegó a los 81 minutos, cuando Lucas Paquetá levantó una pelota para Gonzalo Plata. El ecuatoriano cabeceó desde una posición favorable, pero Muslera se agrandó y evitó el gol.

El arquero uruguayo todavía no había terminado su trabajo.

Las cifras finales dejaron una conclusión difícil de digerir para Flamengo: 11 remates, apenas tres al arco y ningún gol frente a un rival que había jugado casi toda la segunda mitad en inferioridad numérica. Estudiantes, por su parte, generó cinco remates y tres fueron a portería.

La posesión, por sí sola, no ganó el partido. La jerarquía de los nombres tampoco. La clasificación se resolvería desde los once metros.

Tres atajadas para eliminar al campeón

Flamengo llegaba a la definición con futbolistas acostumbrados a disputar finales internacionales.

Pero Muslera ganó el duelo psicológico.

El uruguayo contuvo los penales de Jorginho, Paquetá y Bruno Henrique. Estudiantes solamente desperdició una ejecución, la de Edwuin Cetré, quien tuvo que repetir su disparo después de tocar accidentalmente la pelota con ambos pies.

La tanda terminó 3-2.

Estudiantes eliminó a Flamengo, vigente campeón, sin haberle convertido un solo gol durante los 180 minutos.

Y Muslera pasó de ser una de las figuras del partido a transformarse en el gran protagonista de la clasificación.

Lo notable no es solamente el número de penales detenidos. Es el contexto: una semifinal de Libertadores, en el Maracaná, con un lugar en la final en juego y después de 45 minutos de resistencia colectiva.

Es una noche de esas que pueden redefinir la historia deportiva de un arquero.

De Arrascaeta y el otro lado de la alegría uruguaya

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FBL-LIBERTADORES-ESTUDIANTES-CUSCO

Estudiantes v Flamengo - Copa CONMEBOL Libertadores

La eliminación de Flamengo también tuvo un costado emocional para Uruguay.

Giorgian De Arrascaeta comenzó el partido como suplente e ingresó por Jorge Carrascal durante el segundo tiempo. El volante intentó ofrecerle una alternativa creativa a un equipo que acumulaba posesión, pero no encontraba espacios.

No alcanzó. Después de la eliminación, el uruguayo reconoció el impacto de la derrota y las dificultades que había tenido Flamengo para imponer su fútbol.

El Mengão se despedía de la posibilidad de defender la corona que había conquistado en 2025.

Para el fútbol uruguayo, el contraste resultó inevitable. Muslera celebró.

De Arrascaeta sufrió. Y el Cacique Medina terminó siendo uno de los grandes ganadores de la noche.

Es el tipo de historia que ofrece la Libertadores: compatriotas de un lado y del otro, con intereses enfrentados y emociones completamente diferentes al terminar el partido.

Palmeiras sufrió, perdió y aun así consiguió llegar a Montevideo

Palmeiras v Fluminense - Copa CONMEBOL Libertadores
Fluminense v Palmeiras - Copa CONMEBOL Libertadores

Fluminense v Palmeiras - Copa CONMEBOL Libertadores

La otra semifinal se había definido el miércoles 21 de octubre en São Paulo.

Palmeiras llegaba con una ventaja valiosa. Había ganado 2-1 en el Maracaná durante el partido de ida y solamente necesitaba evitar una derrota para clasificarse.

El equipo de Abel Ferreira intentó controlar la serie, administrar el ritmo y reducir los riesgos.

Durante buena parte del partido pareció conseguirlo.

Fluminense tenía la obligación de buscar, pero encontraba dificultades para abrir la defensa del Verdão. Palmeiras, por su parte, también generaba poco y parecía más interesado en proteger el resultado global que en aumentar la diferencia.

En el encuentro hubo tres uruguayos vinculados directamente con la semifinal.

Joaquín Piquerez fue titular y disputó todo el partido para Palmeiras. Emiliano Martínez permaneció entre los suplentes. Y Agustín Canobbio jugó los primeros 79 minutos con Fluminense.

Fluminense estuvo a tiempo de cambiarlo todo

El visitante comenzó buscando el arco rival.

Guilherme Arana tuvo una oportunidad importante, y Carlos Miguel respondió con una intervención que mantuvo intacta la ventaja de Palmeiras.

Durante el segundo tiempo, Fluminense fue empujando cada vez más. Hasta que apareció Hércules.

A los 81 minutos, Wesley Natã participó de una combinación ofensiva y el mediocampista recibió cerca de la media luna.

Controló la situación y sacó un remate colocado. Gol.

Palmeiras 0, Fluminense 1.

El marcador global estaba 2-2.

Y la clasificación volvía a quedar completamente abierta.

El partido que Palmeiras había intentado controlar terminaba escapándosele de las manos.

Se jugaron los últimos minutos con tensión, pero sin que ninguno consiguiera romper el empate global.

Otra vez, penales.

Piquerez no falló y Carlos Miguel apareció en el momento justo

Palmeiras mostró una eficacia perfecta en la definición.

Maurício, Gustavo Gómez, Ramón Sosa, Joaquín Piquerez y Marlon Freitas convirtieron sus ejecuciones.

Del otro lado, Thiago Silva, Hércules y Guilherme Arana habían anotado, pero Carlos Miguel detuvo el disparo de Nonato.

El resultado de la tanda fue 5-3 para Palmeiras.

El arquero volvió a ser protagonista y Piquerez aportó su gol desde los once metros para un equipo que estará nuevamente en una final de Libertadores.

El lateral uruguayo tendrá ahora una oportunidad especial: jugar la definición continental en Montevideo, ante el público de su país y frente a un Estudiantes que contará con Muslera y el Cacique Medina.

Canobbio se despidió después de una campaña importante

Del otro lado quedó Agustín Canobbio.

El extremo uruguayo había sido parte del recorrido de Fluminense hasta semifinales y volvió a ser titular en la revancha de São Paulo.

Disputó 79 minutos, antes de ser sustituido por Wesley Natã.

Cuando dejó el campo, el partido todavía estaba 0-0.

Minutos después llegó el gol de Hércules.

El festejo de Fluminense fue enorme, pero terminó siendo insuficiente.

El equipo carioca ganó en São Paulo y aun así quedó eliminado.

Una de las contradicciones más habituales del fútbol de copa: conseguir el triunfo que necesitabas para seguir vivo, pero no el suficiente para llegar a la final.

Dos semifinales, dos definiciones por penales y una misma enseñanza

Los clasificados no fueron necesariamente los equipos que jugaron mejor los partidos de vuelta.

Fluminense ganó en São Paulo, pero quedó eliminado.

Flamengo manejó la pelota durante buena parte de su encuentro, pero no pudo convertir pese a tener superioridad numérica.

Palmeiras sobrevivió desde los once metros.

Estudiantes hizo lo mismo, pero apoyado en una actuación extraordinaria de Muslera.

En las semifinales de Libertadores, la administración emocional de cada momento puede resultar tan importante como la calidad individual.

Y esta semana quedó demostrado.

Todos los resultados de las semifinales de Copa Libertadores 2026

FechaPartidoResultado
14/10Fluminense – Palmeiras1-2
15/10Estudiantes – Flamengo0-0
21/10Palmeiras – Fluminense0-1
22/10Flamengo – Estudiantes0-0

Palmeiras convirtió sus cinco penales frente a Fluminense, Joaquín Piquerez anotó el cuarto, el único gol de la semana en los 90 minutos fue obra de Hércules y Estudiantes disputó prácticamente toda la segunda mitad ante Flamengo con diez futbolistas.

El arbitraje también tuvo sello uruguayo

La presencia celeste no estuvo limitada a los protagonistas dentro del campo y los cuerpos técnicos.

Las dos revanchas contaron con autoridades arbitrales de Uruguay.

En Palmeiras–Fluminense el juez principal fue Esteban Ostojich, acompañado por Martín Soppi y Horacio Ferreiro. Andrés Cunha estuvo a cargo del VAR.

En Flamengo–Estudiantes arbitró Gustavo Tejera, con Nicolás Tarán y Carlos Barreiro como asistentes y Antonio García en el VAR.

Fue una semana con representación uruguaya en casi todos los ámbitos del fútbol continental: futbolistas, entrenador y arbitraje.

La gran final: Palmeiras contra Estudiantes, en el Centenario

Sábado 28 de noviembre de 2026

Estadio Centenario, Montevideo, Uruguay

Horario pendiente de confirmación oficial

Final a partido único. Fecha y sede confirmadas por CONMEBOL.

Un Centenario con historia y dos equipos que quieren agrandar la suya

La Copa Libertadores volverá a definirse en el Estadio Centenario.

Para Uruguay no es un dato menor.

El histórico escenario montevideano albergará una nueva final continental y volverá a ocupar un lugar central en la agenda del fútbol sudamericano.

Allí, el 28 de noviembre, Palmeiras buscará su cuarta Copa Libertadores.

Tiene tres: 1999, 2020 y 2021.

Estudiantes también conoce lo que significa ganar el torneo. Fue campeón en 1968, 1969, 1970 y 2009, y ahora buscará su quinta corona.

Además, el resultado tendrá una consecuencia histórica a nivel de países: Brasil y Argentina llegan a esta definición igualados con 25 títulos de Libertadores cada uno. El vencedor colocará a su país como líder solitario de ese registro.

Para Palmeiras, la oportunidad de revancha

El conjunto brasileño vuelve a una final después de perder la de 2025 frente a Flamengo.

Aquella derrota todavía está fresca.

Ahora el equipo dirigido por Abel Ferreira tendrá la posibilidad de recuperar el lugar más alto del continente.

Y contará con Joaquín Piquerez entre sus jugadores importantes.

El lateral, habituado desde hace años a disputar encuentros decisivos con Palmeiras, podrá perseguir la gloria en una cancha que tiene un significado especial para cualquier futbolista uruguayo.

No todos los días se juega una final de Copa Libertadores en el propio país.

Estudiantes, el desafío de volver a reinar después de 17 años

Para Estudiantes, la última consagración todavía tiene una carga emocional enorme.

Fue en 2009. Aquel equipo de Alejandro Sabella, con Juan Sebastián Verón como símbolo, logró conquistar América derrotando a Cruzeiro.

Ahora el club platense volverá a disputar una final. Y entre sus figuras aparece Fernando Muslera.

El arquero que durante tantos años defendió a la selección uruguaya tendrá la posibilidad de ganar la Libertadores en el Centenario, el estadio donde su país construyó una parte fundamental de su historia futbolística.

Pero la final también será especial para Alexander Medina.

El Cacique dirigirá una nueva instancia decisiva después de eliminar al campeón vigente con un planteamiento que requirió resistencia, concentración y carácter.

Es una oportunidad importante para la trayectoria internacional del entrenador uruguayo.

Dos equipos que llegan de sobrevivir

Hay un elemento particularmente interesante en esta final.

Ninguno de los finalistas ganó su partido de vuelta de semifinales.

Palmeiras perdió contra Fluminense.

Estudiantes empató frente a Flamengo.

Los dos tuvieron que llegar hasta los penales.

Por eso, más allá de las diferencias futbolísticas y del peso individual de cada plantel, el estado emocional con el que llegarán a Montevideo puede resultar fundamental.

Palmeiras deberá recuperar solidez y capacidad para imponer condiciones.

Estudiantes tendrá que encontrar mayores recursos ofensivos sin perder el orden que le permitió eliminar a Flamengo.

La final será un partido completamente diferente.

Sin ventajas acumuladas. Sin la posibilidad de especular con el resultado de una ida.

Y con una copa esperando al ganador.

Uruguay tendrá protagonismo aunque no haya clubes celestes

La eliminación de los representantes uruguayos dejó al país sin equipos en la definición.

Sin embargo, la presencia nacional estará garantizada.

Fernando Muslera y Alexander Medina llegarán defendiendo a Estudiantes.

Joaquín Piquerez estará del lado de Palmeiras, que también cuenta con Emiliano Martínez.

Es una situación particular. Uruguay no tendrá un club compitiendo por el título, pero sí tendrá compatriotas que levantarán la copa cualquiera sea el resultado.

Para Muslera, además, será una posibilidad de agregar una de las conquistas más importantes del fútbol sudamericano a una trayectoria extraordinaria.

Para Medina, significará una oportunidad de consolidar su nombre entre los entrenadores uruguayos con actuaciones destacadas en el continente.

Y para Piquerez, será otra ocasión de disputar una final internacional como protagonista de uno de los clubes más competitivos de Sudamérica.

La Libertadores volvió a demostrar que no siempre gana el que más ataca

Las dos semifinales dejaron imágenes bien diferentes, pero una conclusión compartida.

Flamengo tuvo la pelota y no consiguió vulnerar a Estudiantes.

Fluminense encontró el gol que necesitaba para igualar la serie, pero no logró imponerse desde los once metros.

Palmeiras se clasificó perdiendo. Estudiantes llegó a la final sin marcar un gol en 180 minutos.

Y dos arqueros fueron decisivos. El fútbol continental tiene esa particularidad: cuando las diferencias son pequeñas, la capacidad para administrar la presión empieza a pesar tanto como el talento.

No alcanza con controlar. Hay que resolver. No alcanza con llegar. Hay que convertir.

Y cuando todo termina en los penales, hace falta alguien que esté dispuesto a asumir el protagonismo.

Esta semana, ese alguien tuvo nombre y apellido uruguayo: Fernando Muslera.

A los 40 años, en el Maracaná, frente al campeón de América y con tres penales atajados.

La Copa Libertadores 2026 ya tiene sus finalistas.

Palmeiras y Estudiantes estarán en Montevideo el 28 de noviembre.

Pero antes de llegar al Centenario, esta edición ya dejó una noche que el fútbol uruguayo difícilmente olvide.

Porque, mientras un Maracaná entero esperaba celebrar otra clasificación de Flamengo, un arquero celeste decidió escribir otra historia. Y ahora viene por la copa.

Muslera hizo historia: Estudiantes y Palmeiras finalistas de Libertadores 2026

www.fansdelfootball.com

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